jueves, 25 de abril de 2013

Convocatoria de acciones formativas 2º trimestre de 2013

¿Eres profesional de la Orientación Profesional? ¿Estas pensando en dar una vuelta de tuerca a tu carrera profesional? Desde la Escuela de Orientación Profesional - EOP iniciamos curso académico con una propuesta de apuesta por la renovación de la orientación profesional y la formación continua para el empleo, siempre desde una metodología abierta, colaborativa y basada en las tecnologías 2.0

Recordamos que todas las entidades que tienen personal laboral contratado disponen de un crédito mínimo de 420 Euros al año para la formación de sus trabajadores y trabajadoras, de forma que la formación puede resultarle gratuita. EOP te facilita todas las gestiones y trámites necesarios para aprovechar dicha bonificación.








Acción formativa

Fecha de impartición

Número de horas

Precio

Programa
Experto/a en Orientación Profesional

Del 21/05/2013 al 26/07/2013

120 horas

285 €

Especialista en asesoramiento para el autoempleo

Del 21/05/2013 al 16/07/2013

60 horas

175 €

Herramientas PNL para la Orientación Profesional

Del 22/05/2013 al 20/06/2013

60 horas

185 €

Coaching para la Orientación Profesional

Del 22/05/2013 al 16/07/2013

65 horas

185 €

Especialista en herramientas 2.0 para orientación

Del 22/05/2013 al 16/07/2013

60 horas

175 €

Especialista en intervención sociolbaoral con menores

Del 23/05/2013 al 16/07/2013
60 horas

175 €

Selección de personal por competencias

Del 23/05/2013 al 16/07/2013

60 horas

175 €

 

 

 

 

 


Ofertas y descuentos:
Antiguos alumnos/as: 10% en la segunda matrícula y siguientes.
Personas en situación de desempleo: 15% en todas las matrículas.
Grupos de 5 o más personas: 10% en todas las matriculaciones.

Formación continua bonificada
Informese de la financiación total o parcial, de nuestros cursos, que su organización podrá obtener por bonificaciones en sus cotizaciones a la Seguridad Social. Esta modalidad carece de la aplicación de los descuentos anteriormente descritos

miércoles, 18 de mayo de 2011

El líder resonante

Miguel Ángel Corrales Chulián
m.chulian@terra.es


La mayor parte de nosotros nos hemos encontrado con superiores jerárquicos que simplemente no saben asumir su responsabilidad de coordinar o dirigir a pesar de ser altamente competentes en otras materias. La mayor parte de estas personas carecen de ciertas habilidades relacionadas con la inteligencia emocional, a pesar de tenerlas bien definidas, pero una cosa es la denostada teoría y otra la tan alejada praxis. De hecho la clave está precisamente en las emociones que logra movilizar el líder, bien sean positivas o negativas.

En esta línea existe una obra de Daniel Goleman, Richard Boyatzis y Annie Mc Kee denominada El líder resonante crea más (Plaza & Janes editores, 2003) que constituye hoy una de las guías más interesantes para todas aquellas personas que ejercen puestos directivos, mandos superiores o intermedios. También puede constituirse en un manual destacable si alguien tiene que enfrentarse a la ardua, y en ocasiones, ingrata función de dirigir a un grupo humano.
La definición de resonante hace referencia a la vibración sincrónica, y esa es la cuestión fundamental, la sincronía. Dicho de otro modo un buen líder (o líder resonante) es aquel que logra sincronizar a todo el equipo y ser parte del mismo integrándose completamente, a diferencia de un líder asincrónico o disonante, aquel que a pesar de sus esfuerzos resulta desagradable discordante o falto de armonía.


En la obra anteriormente mencionada se hace referencia a la adquisición de dos tipos de dominios para ser un líder resonante; el primero de competencias personales, y el siguiente de competencias sociales. Lo más destacable en mi opinión es precisamente esta visión, cómo hay que partir del ser para poder hacer. Es necesario partir de preguntas esenciales, ¿Quién soy? y más allá ¿Quién quiero ser?, preguntas que nos remueven y que sientan las bases de las posteriores competencias sociales; ¿Qué hago? y ¿Qué quiero hacer realmente? Esto solo desdibuja el principio de unos bocetos de una obra mucho más amplia consiguiendo elevar conciencia y la valoración de uno mismo, fomentando el logro y la iniciativa. De este modo se pueden adquirir las dieciocho competencias que se enumeran en la obra entre las que destacaría: la conciencia emocional de uno mismo, el optimismo, la empatía y la gestión del cambio.

A partir de aquí podemos repensar en aquellas personas que definía al principio, aquellas que en nuestro pensamiento son unos líderes disonantes y que muy seguramente llevan demasiado tiempo sin reflexionar en esas simples pero profundísimas preguntas.

[+info]
Daniel Goleman, web oficial
Inteligencia emocional en Wikipedia

sábado, 30 de abril de 2011

Saber Sufrir

(Artículo de Jenny Moix en El País Semanal, el domingo 17/5/2009)

Si sabe sufrir, sufrirá menos 

Como cualquier persona, a veces lloro. Y en más de una ocasión, amigos de verdad, con la confianza que la amistad permite, me han soltado: “En casa del herrero, cuchillo de palo”. Detrás de esa sentencia se esconde la premisa de que como soy psicóloga no debería sufrir. Esta idea me resulta tan inocente que me conmueve.

Ilustración de Sonia Pulido

En nuestros días consideramos el sufrimiento como algo antinatural. Recuerdo una charla a la que asistí en el que se abordó el tema del sufrimiento. La conferenciante pidió al nutrido grupo de personas que se congregaban en la sala que levantaran la mano si alguna vez, cuando sufrían, alguien les había insinuado que no estaban bien psicológicamente o que deberían tomarse antidepresivos. Conclusión: fueron muchos los que la levantaron.

Está claro que vemos el sufrimiento como algo anormal, y no es de extrañar, es lo que nos venden. De la imagen que nos proyectan los anuncios publicitarios no hace falta ni hablar, pero incluso algunos libros de autoayuda intentan convencernos de que si seguimos sus pasos eliminaremos completamente nuestro sufrimiento. O sea, que nos inculcan que si sufrimos es porque queremos. Y andar a cuestas con la idea de que somos culpables de nuestro sufrimiento sí que nos lo agranda.

La imagen que proyectan los que nos rodean, con sus corazas, también nos lleva a creer que los únicos que sufrimos somos nosotros. “Esto sólo me pasa a mí” es una de las frases más repetidas que he oído a muchos pacientes. Visto desde fuera, casi parece un chiste; llega una persona, te explica un problema y añade “esto sólo me pasa a mí”. La siguiente expone otra situación del mismo calibre y también acaba con el mismo comentario. Y así sucesivamente. Por eso, las terapias de grupo añaden un elemento terapéutico que no poseen las individuales; en ellas, las personas se despojan de sus máscaras y se dan cuenta de que en el fondo nuestros sufrimientos son muy parecidos y el “sólo-me-pasa-a-mí” desaparece.
Cómo interpretamos nuestro sufrimiento “Si consideramos que el sufrimiento es algo antinatural, acabaremos queriendo buscar un culpable” (Dalai Lama)

Optimización del tiempo que pasamos en las redes sociales, consejos de Emilio Márquez

 (Artículo de Emilio Márquez en el blog IdeaCoaching)

Consejos para administrar tu tiempo en las redes sociales.

¿Cuánto tiempo pasamos al día conectados a las redes sociales? Es difícil tasar una media de horas o minutos que pasamos conectados a estas plataformas 2.0 al día, más si tenemos en cuenta que cada persona es un mundo complejo, con necesidades propias y con usos personalizados de las redes sociales. Existen aquellos que solo tienen un perfil en una única red social y quienes abrazan con pasión todas las vertientes posibles en el terreno de los medios sociales con una identidad digital rica en distintas aristas (con perfil en redes sociales generalistas, profesionales, verticales, etc).



Tengas un perfil en una única red social o un abanico amplio de perfiles en todas las redes sociales que sean de utilidad según las propias necesidades, la clave está en emplear el tiempo necesario para mantenerlos actualizados e interactuando con el resto de miembros de la red cada día. Cuando un perfil profesional pasa a estar poco actualizado, olvidado o peor aún, desfasado con información errónea, la sensación que transmitimos no es la mejor de todas, por lo que conviene estar al día en todas aquellas redes sociales en las que estemos registrados. Dándole unas vueltas al asunto del tiempo, que siempre es más escaso de lo que nos gustaría, me voy a animar a ofrecer algunos consejos para optimizar nuestra gestión en redes sociales.

Optimiza recursos. No te registres en todas las redes sociales existentes, su número crece día a día y muchas acabarán desapareciendo, solo regístrate en aquellas que de verdad te vayan a aportar algo productivo a nivel personal o profesionalmente. Saber elegir algunas redes sociales generalistas (preferiblemente las más grandes) y alguna vertical (las más relacionadas con nuestras aficiones y nuestro ámbito profesional) nos ayudará, y mucho, a progresar adecuadamente con nuestra identidad digital. Quizás puedas sacar más partido de redes sociales especializadas que de las generalistas pero al menos en las más grandes siempre hay que estar.

Profesores optimistas

(Artículo del suplemento ES de La Vanguardia del sábado 30/4/2011)


Los alumnos valoran un método de enseñanza dinámico y práctico. El cuerpo docente se motiva gracias a la vocación por su trabajo. Los profesores aseguran que enseñar a aprender gratifica mucho.

Si hay un colectivo profesional en el que, a juzgar por los medios de comunicación, está instalado el pesimismo es el de la enseñanza. ¿Se pueden encontrar profesores optimistas? Haberlos, los hay. Y probablemente muchos más de los que pensamos
Hay quienes creen que pensar en positivo es estar ciego ante la realidad y que el pesimismo, en consecuencia, supone una posición intelectual superior. Planteado en estos términos, el mundo se divide en dos bandos: los que ven la botella medio llena y los que hace tiempo que dejaron de ver el recipiente o que, como Woody Allen, ven la botella medio llena, pero de veneno...

Ahora bien, si se trata de elegir, es mejor ser optimista. Es verdad que los pesimistas están mejor preparados para anticiparse a un eventual fracaso, pero darse por vencido nunca es una solución en sí misma. “Al final, ser optimista es casi la única estrategia para solventar cualquier dificultad y no caer en la autodestrucción. Cuando surge un problema y no se tiene la voluntad de solucionarlo, no tiene solución”, reflexiona Pablo Fernández Berrocal, catedrático de Psicología en la Universidad de Málaga y autor de Corazones inteligentes (ed. Kairós).

¿Asumen esta filosofía de vida los profesores? En principio, no hay ninguna otra profesión en la que se suscriba con tanto convencimiento la ley de Murphy en cualquiera de sus variantes: “Todo lo que va mal es susceptible de empeorar”. La duda es si, efectivamente, son mayoría los maestros que están desmotivados, descontentos, desbordados o cualquier otra palabra que empiece por des, o si también hay docentes optimistas, que se divierten con su trabajo y siguen teniendo proyectos e ilusiones.

Pilar Teruel se decanta por la segunda alternativa. Esta doctora en Psicología imparte clases en la facultad de Educación de la Universidad de Zaragoza y se dedica a formar a futuros profesores. “Aunque la teoría es una cosa y la práctica otra –dice–, estoy bastante de acuerdo en que sin optimismo la tarea educativa perdería su sentido más hondo. Es imposible que pueda educar alguien que ha perdido la esperanza en sí mismo y en el ser humano con el que trabaja”.

Por este motivo, no sorprende su tono de voz juvenil y también que sus referentes sean personas que comparten su visión positiva de la enseñanza, como el conocido pedagogo londinense Guy Claxton, al que cita en dos ocasiones: “Hasta el agua tarda en ser digerida” y “sea lo que sea lo que se enseñe, al final se enseña la propia personalidad”. En opinión de Guy Claxton, “si los profesores no saben en qué consiste el aprendizaje y cómo se produce, tienen las mismas posibilidades de favorecerlo que de obstaculizarlo”, según puede leerse en su libro Vivir y aprender (Alianza Editorial).