El modelo de la cimentación para la búsqueda de empleo


La famosa consultora norteamericana The Grove, conocida por sus sistemas de planificación visual, puso de manifiesto hace unos años, que cuando las organizaciones toman decisiones estratégicas, únicamente se centran en el futuro. Lo importante es alcanzar los objetivos, y nuestros objetivos están situados en el futuro.
 
David Sibbet, presidente y fundador de The Grove Consultants, diseñó el conocido “modelo de cimentación”, donde resulta clave conservar todo lo bueno del pasado para lograr eso que queremos en el futuro.  Se trata, pues, de alcanzar las metas sobre los cimientos sólidos del pasado. Encontrar aquí, esos ingredientes que nos impulsen a la acción en el presente y el futuro.
 
 
Este modelo puede aplicarse a los procesos de orientación profesional para la búsqueda de empleo. Porque ir atrás en el tiempo, nos hará más conscientes de nuestros recursos, habilidades, fortalezas y aprendizajes, pero también de las creencias que nos impiden avanzar.
 
Este “modelo de cimentación” podemos enfocarlo, de manera práctica, con nuestros clientes, coachees o cualquier persona beneficiaria en situación de cambio profesional. El esquema de trabajo se desarrolla en diferentes fases:
 
-        establecer un marco temporal; puede ser el año pasado, el periodo de formación académica o toda la vida personal o profesional.
-        Señalar cuáles eran tus objetivos en ese momento,...
-        definir los éxitos logrados,
-        explicitar los recursos, habilidades o competencias puestas de manifiesto en la consecución de esas metas
-        por último, identificar cuál fue el aprendizaje adquirido con esta experiencia.
  
En definitiva, un análisis de nuestros recursos pasados que nos permita afrontar con certeza la búsqueda de nuestros objetivos futuros.

La importancia de trabajar el emprendimiento desde la orientación profesional


Existen multitud de recursos y herramientas en las redes sociales que aportan contenidos, ideas, guías, herramientas y recursos a las personas que están en desempleo. Son interesantes, útiles pero insuficientes si se trata de realizar una orientación profesional individualizada.

Una persona en desempleo tiene dos facetas que se deben trabajar desde la orientación:

Por un lado, el ámbito interno, sus conocimientos, capacidades, disponibilidad, motivación, autoestima, experiencia... en definitiva, todos aquellos aspectos que lo convierten en un/a profesional disponible con los recursos suficientes para acceder al empleo y desarrollarlo adecuadamente. Este aspecto llega hasta la definición del objetivo profesional: cuales son mis expectativas, mis metas para el acceso al empleo.
 
En un segundo aspecto la realidad del mercado de trabajo, la esfera externa: qué tipo de puestos, que empresas, en qué lugares y condiciones, y cuál es la competencia y requerimientos de estas oferta de empleo. Y debemos realizar un balance profesional apropiado, ¿disponemos de una candidatura viable? ¿Qué podemos hacer para mejorar y ser más competitivo? ¿Y como acceder a la información y/o formación?... y quizá más importante que todo esto y que merecerá un post.. ¿Qué pedirá y requerirá el mercado en un plazo razonable?
 
Cuando conectamos ambas esferas, observamos que en muchas ocasiones no existe disponibilidad de empleo por cuenta ajena, el empleo existente, las oportunidades de desplegar conocimientos y capacidades profesionales pasan por el empleo por cuenta propia. Las empresas no contratan estos servicios a través de una contratación laboral, si no contratando servicios en profesionales independientes; o bien, el mercado de bienes y servicios está atomizado y son profesionales los que prestan servicios directamente a consumidores.
 
Si es así, la orientación debe dar una respuesta a estos emprendedores/as, a estas personas que deben construir su trabajo en vez de que otro me lo oferte, que tienen que tener varios pagadores en vez de uno y que, junto con su desarrollo profesional, deben desplegar estrategias de comercialización, organización y gestión económica de una empresa de autoocupación.
 
Si los/as profesionales de la orientación no tienen conocimientos y recursos apropiados para orientar al emprendimiento estarán dejando sin respuesta a una cada vez mayor números de usuarios/as.
 
Aparte, desde la perspectiva del propio desarrollo profesional del orientador/a, donde debe saber que las políticas activas de empleo, y por lo tanto las oportunidades de trabajo, estarán en el futuro en el emprendimiento y la autoocupación.